Perdonar por los juegos mentales, perdonar por engañarme a mi mismo haciendome pensar que la vida es facíl, perdonar por traicionar a mi doble personalidad que nunca te enseñe, por no confiar en aquellos que dicen que me quiere, perdonarme por sentirme sólo, aún estando acompañado...
Perdoname..., por arrevatar tu vida con la suavidad que se le quita las lágrimas a un niño..., no me meresco tu perdón, no meresco que derrames sangre en frente de mi..., pero por el cariño que sentí hacia tí..., te dejare morir con tu mano en mi rostro acariciandome, mirando mis ojos y buscando una explicacón..., a lo que jamás comprenderas.
J.R.L.

misa-chan